domingo, 25 de mayo de 2008

Un aplauso al Chiki Chiki



Recién finalizado el certamen de Eurovisión, tengo en el cuerpo una mezcla entre resignación e indignación. Incluso tengo un regustillo a sadomasoquismo. Es sabido por todos que Eurovisión es un politiqueo, donde unos países se votan a otros por simpatías y/o intereses. Sólo hace falta escuchar al señor Uribarri acertar un 90% de los resultados. Por eso me pregunto por qué lo he visto este año (las votaciones, quiero decir). Propongo desde aquí, por si lo lee alguien con poder de decisión, varias opciones de cara al año que viene:


Opción 1- Enviar algo que dé asco. Sí, he dicho asco. Al estilo "Quien maneja mi barca". En plan recochineo.




Opción 2- Enviar a cualquiera que le haga gracia ir. Ya sea otra vez D'Nash, si quiere repetir la Rosa de España, o ni que sea Bustamante. En el caso de escoger esta opción, se podría seguir dando el festival por TVE o no retransmitirlo directamente, para hacer más efectiva la protesta.




Opción 3- Que me envíen a mi vestido de Tortuga Ninja. La verdad es que me haría gracia. ¡Porfaaaaa!


Le auguro un gran futuro al señor Uribarri como quinielista profesional del Eurovisión, dada su gran capacidad para saber a quién vota cada país, independientemente de la canción que lleve. Ah, y sobretodo, si se sigue dando el festival por TVE, ¡que no salga Rafaella Carrá!


Como colofón del mensaje (aunque, visto el título, tendría que haber sido el tema central del mismo), un par de vídeos para conmemorar al Chiki Chiki:


No hay comentarios: