martes, 27 de noviembre de 2007

"La prostitución de los conceptos"

Después del ajetreo de ayer, me veo obligado a retrasar la Reflexión Friki del lunes a hoy, martes. Esta vez mostraré un poco de indignación, que hace mucho tiempo que no lo hago.

Últimamente veo poco la televisión. Pero ello no evita que en los pocos ratos que lo haga, desate mi furia fruto de la hiperactividad diaria en determinados anuncios sobretodo.

Dejando de lado los de colonias, los de compresas y los grandilocuencias estúpidas, hay uno que me tiene indignado hasta el punto de la violencia verbal constante. Su lema grita: "todos, todos, queremos por fin tener, un coche ecológico".

Si no sabéis de qué hablo, sólo hace falta que miréis el vídeo que pongo a continuación:



Me parece muy bien que quieran hacer coches ecológicos, y que por fin las campañas de la mayoría de los fabricantes de automóbiles (por lo menos los anuncios que he visto) recalquen que su coche contamina más o menos.

Pero lo de este anuncio me parece patético. Existe una expresión que leí hace unos días en Público que me gustó bastante y resume a la perfección la filosofía del anuncio: "la prostitución de los conceptos". Fue pronunciada, por cierto, por el director del departamento de Arquitectura Bioclimática del Centro Nacional de Energías Renovables, Florencio Manteca.

¿Es realmente un coche ecológico uno que lo único que hace es adaptarse a los límites de emisiones que ha marcado el gobierno para TODOS los vendedores de coches? ¿Es respetuoso con el medio ambiente un vehículo que contamina UN POCO menos?

Sé que las empresas se basan en lo de siempre, en vender. Pero cuando usan cualquier medio disponible con ese fin, yo, sintiéndolo mucho, me pongo violento. Sé que ser sincero y honesto debe ser contraproducente. Realmente, me dan asco.

¿Quieren vendernos un coche ecológico? Pues que fabriquen uno que funcione con electricidad, con hidrógeno, con agua o con heces de vaca. De momento, a mí esa moto no me la cuelan. La pena es que les permiten seguir emitiendo el anuncio.

Como dice El Guasón, si yo fuera presidente del gobierno me acabarían echando o me convertiría en un dictador. Porque, sin ningún remordimiento, prohibiría muchas cosas. Empezando por las bolsas de plástico gratuitas y acabando con los empresarios hipócritas. Menos mal que no soy político... De momento.

Artículo de Público donde leí la expresión que me gustó tanto.

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